Ante la expectativa de una prohibición de alcance comunitario en la Unión Europea sobre los PFAS, conocidos como «sustancias químicas eternas» (forever chemicals), y que están siendo restringidos en todo el mundo debido a sus efectos adversos para la salud, Suecia anunció la prohibición de los PFAS en prendas de vestir, calzado, utensilios de cocina, cosméticos y otros productos a partir de 2028.


