Textiles de vida
Yo, Luna, quiero contarte una historia que vi reflejada en el agua de una laguna.
Alrededor del agua vivía un grupo de mujeres que pasaban sus días contemplando y bordando lo que veían.
En sus textiles dibujaban las canoas que cruzaban el agua al amanecer. A los pescadores con sus redes. El humo que salía de las cocinas. Las fiestas, con sus danzas y sus máscaras. Los rebaños subiendo por el cerro.
Bordaban porque, en cada prenda, dejaban un pedacito de vida.
En su trabajo se encontraba su historia. La tarde en que la abuela le enseñó a su vecina a bordar. El día en que el primer hijo creció y no había para los pañales. La hora en que la luz cambiaba sobre el agua.
Una de esas noches, mientras yo me asomaba sobre la laguna, vi algo curioso. Las telas, colgadas a secar entre los árboles, parecían moverse aunque no había viento. El agua bordada se ondulaba un poco. Los peces parecían nadar. El humo de las cocinas bordadas subía por la tela como si hubiera fuego abajo.
Las prendas guardaban lo que veían. Y a veces, en las noches claras, lo devolvían.
Yo no sé qué pasó después con esas telas. Pero sí sé esto: en cada una, las mujeres habían dejado un pedacito de vida. Y un pedacito de vida, una vez bordado, jamás se borra.
Proceso
Para nuestra Colaboración 60, el artista español Aitor Saraiba regresa a Loona por tercera vez. Después de su debut en la Colaboración 31, donde presentó tres piezas de arte textil y una serie de escapularios, y de su segunda aparición en la Colaboración 48, donde colaboró con artesanas de Chiapas a través de la plataforma Dos Tierras, esta nueva entrega completa una trilogía que ha llevado a Aitor a recorrer México a través del bordado.
El destino, esta vez, fue Michoacán. Antes de viajar, el artista ya anticipaba lo que iba a encontrar: «Amo el bordado de Michoacán, su forma de narrar historias, sus colores y puntadas. Desde siempre he sentido que esa forma narrativa tiene que ver mucho con todo mi trabajo. Creo que de este viaje va a nacer algo precioso», nos contó cuando se anunció la Colaboración anterior.
El primer hilo de esta historia, sin embargo, no se tendió en Michoacán sino en la Ciudad de México. En una edición de Original, Sharon —fundadora de Loona— se acercó al puesto de Bordados Nuevo Rodeo y conoció a Enedina Lara Granados, fundadora del taller. Bordados Nuevo Rodeo es un grupo de mujeres que vive y trabaja en la comunidad de Nuevo Rodeo, en el municipio de Tzintzuntzan, Michoacán, a orillas del lago de Pátzcuaro.
Enedina cuenta que aprendió el bordado de historia con doña Chonita, una vecina, cuando recién había nacido su primera hija y necesitaba ganar dinero. Empezó por los portavasos y los cuadros más pequeños, y de ahí pasó a blusas, faldas, rebozos, huipiles.
Hoy el taller documenta en manta de telar la vida de su gente: la pesca en la laguna, la milpa, las fiestas, el día de muertos, la cocina, las danzas. «Plasmamos historias de nuestro hermoso Estado lleno de riqueza cultural», cuenta Enedina. «En cada prenda dejamos un pedacito de vida».
Su frase favorita lo resume mejor: «Bordar historias es como hacer de comer, ponerle el sazón a cada prenda. Así como se sazonan las pizcas de sal a la sopa, así se trabaja».
Tras el primer encuentro entre Sharon y Enedina, Loona hizo posible el cruce con Aitor. El artista viajó desde su cabaña en el bosque de Cantabria hasta Nuevo Rodeo, donde pasó días con las bordadoras en sus casas y sus cocinas.
De esa convivencia salió el reparto de oficios: ellas plasmaron escenas de su vida cotidiana, canoas en la laguna, danzas, mercados, rebaños, cocinas, y Aitor sumó frases escritas en su caligrafía característica: Viva la vida. Rema conmigo. Eterno. Luz. Sé valiente.
Aitor describe este modo de trabajo como una constante en su práctica. «Es un proceso que llevo haciendo ya muchos años», nos contaba en su Colaboración anterior. «Cuando nace es precioso porque no sabes el lugar hacia el que irá. Es una criatura viva que un grupo de personas moldea, sin ego, solo con amor y paciencia».
El resultado son seis morrales, dos huipiles y una serie de cuadros bordados. Las piezas tienen el sello del bordado de historia michoacano —figuras pequeñas, narrativa en escenas, colores saturados— y la grafía manuscrita de Aitor, que las cruza como un mensaje. Los cuadros bordados viajarán a España, donde el artista los convertirá en una pieza de arte textil que sumará a su práctica.
Para Enedina, esta Colaboración acerca un anhelo que ha tenido desde hace tiempo. «Mi más grande sueño es llevar mi trabajo a diferentes países, que la gente porte unos trabajos de bordado de historia que se hace con amor, ilusión, arte, dedicación», cuenta.
La Colaboración se presenta el 4 de junio en el Museo del Traje, en Madrid: la primera vez que el trabajo de Bordados Nuevo Rodeo cruza el Atlántico.
Esta Colaboración continúa el ciclo que Aitor inició con Loona en sus participaciones anteriores. Tres entregas, tres comunidades de artesanas, una misma búsqueda: la de unir, a través del textil, lo que parecía estar separado.
Como él mismo dice, «hay un hilo invisible que nos une, que nos hace hermanos y hermanas a todos». Con esta Colaboración, Loona reafirma su compromiso con artistas y artesanas que, desde su práctica diaria, sostienen el oficio textil como puente entre culturas, generaciones y geografías.
Colaboradores
AITOR SARAIBA
Aitor Saraiba, artista de dibujo, arte textil y cerámica, ha expuesto su obra desde Los Ángeles hasta Tokio, incluyendo Portugal, Italia, Reino Unido, África y España. Autor destacado de «El hijo del Legionario» y «Por el Olvido», recibió el premio ICON de El País en 2022. Colaborador de museos renombrados como el Prado y Thyssen, es reconocido por revitalizar técnicas artísticas tradicionales.
BORDADOS NUEVO RODEO
Enedina Lara Granados es la fundadora de Bordados Nuevo Rodeo, un taller de mujeres en Nuevo Rodeo, Tzintzuntzan, Michoacán. Aprendió el “bordado de historia” de doña Chonita, su vecina, y desde entonces plasma en manta de telar la vida de su gente a orillas del lago de Pátzcuaro: la pesca, la milpa, las fiestas y las cocinas.
NURIA LAGARDE
México 1976
Las imágenes de Nuria se presentan en forma de pequeños cuentos y esta condición les mantiene la intimidad a las historias que documenta: nunca se cuentan completamente, y no tienen lo “teatral” de una puesta en escena. Son un poco como nuestros sueños que siempre nos dejan con espacio y necesidad de una interpretación.
Creció entre ballenas, mar y sal, en Baja California Sur, México. Estudió Historia del Arte en Casa Lamm, CDMX y fotografía en México y París. Formó parte de la exposición colectiva¨Fotógrafos por el mundo¨ Latitud Galery, CDMX, 2018. Fotografió el libro “Alejandro Ruiz Cocina de Oaxaca” Editorial Sicomoro, 2018, editado en 2020 por Penguin Random House. Realizó exposición individual “Guerrero Negro” en Universidad de la Comunicación, 2022.
Trabaja de manera independiente. Colabora para diferentes revistas. Hace moda, comida, interiorismo, retrato.
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AITOR SARAIBA X BORDADOS NUEVO RODEO MICHOACAN
Bordar historias es como cocinar, darle a cada pieza su sabor. Igual que sazonas una sopa con pizcas de sal, así trabajamos.”
— Enedina Lara Granados, fundadora de Bordados Nuevo Rodeo
Loona se enorgullece de presentar el resultado de la colaboración entre el artista español Aitor Saraiba y las artesanas de Bordados Nuevo Rodeo, un taller de mujeres en la comunidad de Nuevo Rodeo, en el municipio de Tzintzuntzan.
Durante años, las bordadoras han plasmado sobre algodón tejido a mano la vida que las rodea: la pesca en el lago, la milpa, las fiestas, la vida cotidiana. Aitor Saraiba viajó desde Cantabria hasta México para conocerlas y, a ese lenguaje bordado, sumó frases escritas a mano: Viva la vida. Rema conmigo. Eterno. Luz. Sé valiente.
De ese encuentro nacieron seis morrales, dos huipiles y una serie de paneles bordados que Aitor transformó en una pieza de arte textil.
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