COLABORACIÓN

ACTUAL

PRESENTA

ELLA MERRIMAN X LOONA

 

El infinito en un junco

Yo, Luna, quiero contarte sobre una mujer que encontró en las plantas del río un lenguaje olvidado que sus manos recordaron antes que su mente.

Vivía en una isla donde la tierra y el agua se encontraban en silencio. Un día, cuando mis rayos plateados tocaban el río, ella se acercó hasta la orilla. Las plantas se mecían con el viento y, sin saber por qué, extendió su mano para tocarlas.

Al sentir su textura entre sus dedos, algo despertó en ella. «Es como recordar más que aprender», me dijo esa noche mientras trabajaba bajo mi luz. Poco a poco, sus manos empezaron a tejer cestas. Cada una era distinta, elaborada en una conversación con las plantas mismas.  Sus manos se movían solas, atando los tallos con una sabiduría que venía de muy lejos.

Aprendió a escuchar. Cada tallo le hablaba distinto. Algunos querían ser trabajados con suavidad, otros con firmeza. Nunca los forzaba; los invitaba a convertirse en lo que ya llevaban dentro.

Cosechaba las plantas a mano, desde el río hasta su taller. Los secaba bajo mi resplandor nocturno, y en ese proceso yo también aprendía de ellos: de su paciencia, de su flexibilidad, de su fuerza silenciosa.

Un día, alguien del pueblo le preguntó por qué dedicaba tanto tiempo a un oficio que casi nadie practicaba ya.

Ella sonrió y siguió uniendo los tallos. «Porque estos saberes no deben morir», respondió. «Cada vez que mis manos recuerdan, mantengo viva una memoria que es más antigua que yo y que todos mis antepasados».

Desde entonces, la gente del pueblo empezó a verla diferente. No era solo alguien que hacía cestas. Era alguien que guardaba un secreto del tiempo, un puente entre lo que fue y lo que podría volver a ser.

Y yo, que he visto nacer y morir tantos oficios, tantas tradiciones, me alegro de que aún existan manos dispuestas a recordar lo que el mundo intenta olvidar.

Proceso

Esta temporada marca el final de un ciclo y el inicio de otro. Nosotros lo conmemoramos con nuestra Colaboración 55, la cual hemos desarrollado junto a Ella Merriman, artista y diseñadora londinense que trabaja con un arte en peligro de extinción: la cestería de junco, una práctica que combina tradición ancestral, materiales nativos y procesos lentos.

Ella Merriman se graduó en Diseño de Muebles y Productos con honores en 2018. Desde entonces ha construido su práctica explorando la desconexión entre humanos y naturaleza, fascinada por las relaciones entre plantas y personas. En 2024 recibió el premio de la Worshipful Company of Basketmakers y actualmente tiene su estudio en Cockpit, Londres.

«Cuando trabajé por primera vez con junco, se sintió como recordar más que aprender, como un despertar de memoria ancestral», explica Merriman. «Esta conexión profunda con materiales naturales inspira mi trabajo, invitando a otros a redescubrir el respeto por los recursos nativos.»

La diseñadora cosecha su junco a mano. «Seguir su viaje desde el río hasta convertirse en obra de arte profundiza mi admiración por él», comenta. «A menudo combino este oficio antiguo con madera descartada o de desecho, viendo la restauración como un ritual de preservación.»

El tejido le trajo paz durante sus luchas con la dermatitis atópica. «La naturaleza me guió silenciosamente hacia la sanación», dice. «Mi trabajo busca compartir esa calma, alegría y esperanza con otros.»

Para esta Colaboración con Loona, Ella presenta The Sisters (Las hermanas): una colección de seis bolsos donde cada pieza es única pero parte de una familia que respeta y reverencia a la naturaleza y sus enseñanzas.

Cada bolso está hecho de junco británico cosechado y secado por Ella. Todas evolucionan durante el proceso de creación, moldeadas en colaboración con el material mismo. Al escuchar los tallos, Ella aprende cómo quieren ser trabajados, permitiéndole honrar sus cualidades.

La colección incluye Bracken (helecho), Heather (brezo), Hazel (avellano), Ivy (hiedra), Nettle (ortiga) y Clover (trébol). Cada nombre evoca plantas británicas nativas, conectando los bolsos con el paisaje del que vienen.

Las asas de cerezo y fresno británico vienen de las manos de Moe Redish, quien trabaja la madera siguiendo su grano natural y su flujo. Desde su taller en Brighton, Moe crea muebles y objetos que combinan exploración material con trabajo en madera cuidadoso, usando exclusivamente maderas británicas sólidas.

Estas asas se unen a las bolsas con seda teñida botánicamente por Kathryn Tomasetti de Botanical Weaves. Kathryn cultiva las plantas para sus tintes en su propio jardín, usando métodos tradicionales que heredan siglos de conocimiento. Como tejedora, tintorera natural y eco-impresora reconocida, su especialidad son textiles tejidos a mano únicos. Para ella, tejer es unir tradición con ritual, convirtiendo cada hilo en puente entre pasado y presente.

Esta Colaboración representa el encuentro de tres artesanos británicos que comparten una filosofía: materiales nativos, procesos lentos, respeto por el oficio ancestral. Cada bolso lleva las manos de tres personas que escucharon a los materiales antes de trabajarlos.

No se nos ocurre una mejor forma de terminar un año y darle la bienvenida al siguiente, que con esta Colaboración que nos demuestra que el arte en peligro de extinción puede revivir cuando hay quienes dedican tiempo a aprenderlo, respetarlo y compartirlo. Más que bolsos, estas piezas dan un testimonio de que otra forma de crear es posible, una que honra tanto el material como el proceso.

Colaboradores

Ella Merriman

Ella Merriman se graduó en Diseño de Muebles y Productos con honores en 2018. Desde entonces explora la desconexión entre humanos y naturaleza, fascinada por las relaciones entre plantas y personas. En 2024 recibió el premio de la Worshipful Company of Basketmakers. Tiene su estudio en Cockpit, Londres.

Moe Redish

Moe Redish Furniture & Objects celebra la artesanía contemporánea, combinando una exploración lúdica de los materiales con una ebanistería de excelente calidad. Diseñadas y elaboradas a mano en Brighton, sus colecciones abarcan desde objetos de pequeño formato hasta mobiliario a medida, todo realizado con maderas macizas británicas como roble, fresno, sicómoro y cerezo.

Kathryn Tomasetti

Kathryn Tomasetti es una tejedora galardonada, tintorera natural y ecoimpresora que trabaja exclusivamente con materiales orgánicos y tintes vegetales cultivados en su propio hogar. Su especialidad son los textiles tejidos a mano, piezas únicas como portabebés, bufandas y mantas de yoga. Utiliza únicamente fibras naturales y su pasión es entrelazar la tradición con el ritual.

 

 

 

Compra la colección

Ella Merriman x Loona

Cada bolsa de esta colaboración está hecha a mano con junco británico, cosechado y secado por la artista Ella Merriman. Cada pieza evoluciona lentamente durante el proceso y toma forma en diálogo con el propio material. Al escuchar los tallos, su curva y su ritmo, Ella sigue su guía y honra sus cualidades naturales.

Aunque cada bolsa es única, fueron creadas como una familia. Una colección que respeta y reverencia a la naturaleza y las enseñanzas que ofrece a través de sus formas.

Las asas, hechas con madera de cerezo británico y fresno británico, son elaboradas por Moe Redish, quien da forma a cada una siguiendo la veta y el flujo natural de la madera. Se unen a las bolsas con seda teñida de manera botánica por Kathryn Tomasetti de Botanical Weaves. Cada tinte se crea con plantas cultivadas en su propio jardín mediante métodos tradicionales.

Una colección moldeada por manos, por plantas y por la sabiduría de la Tierra.