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PRESENTA

CHARCO KIDS

Un mañana más brillante

Yo, Luna, quiero contarte una aventura que viví hace muchos, muchos años. 

Una noche cuando el mundo se sumergía en sueños, decidí descender al cielo y ubicarme sobre un viejo taller de ropa. 

Este taller, escondido en un gran árbol, había sido olvidado por el tiempo. Sus paredes estaban cubiertas de musgo y telarañas, y una capa de polvo cubría las antiguas máquinas de coser y los rollos de telas. Pero había algo más: justo ahí me encontré con un montón de ropa desgastada y descolorida, que había sido olvidada. 

Yo conocía su verdadero valor. A pesar de su apariencia desgastada, todas esas telas y prendas guardaban los recuerdos de las risas de los niños, el cálido abrazo de las madres y las historias contadas por los abuelos. Cada pieza olvidada en ese lugar tenía una historia que contar, una huella del pasado que esperaba ser redescubierta.

Decidí darles una nueva vida. Impregné cada prenda con un poco de polvo de estrellas y, como por arte de magia, éstas comenzaron a llenarse de colores brillantes, teñidas con esencias de hierbas que solo yo podía extraer en su forma más pura.

Cada noche, con la ayuda de distintos seres del mundo de los sueños, tejía y transformaba aquellas prendas viejas en fabulosas vestimentas nuevas que eran tan suaves y cálidas como el abrazo de una madre; tan brillantes y coloridas como el juego de un niño durante el verano.

Por varios meses me dediqué a ese propósito. Cada noche, después de un día de descanso, descendía al cielo para ir al taller. Mi luz plateada iluminaba el oscuro interior, y el polvo de estrellas le daba una nueva vida a la ropa olvidada.

Cuando por fin terminé de renovar todo lo que había al interior del lugar, quise compartir mi labor. En sueños, guié a los niños del pueblo hacia el lugar al que deberían acudir al alba para descubrir mi tesoro.

Allí descubrieron la ropa completamente transformada: eran las maravillas que había tejido con amor y mucha magia.

Los pequeños fueron deslumbrados por sus colores y su calidez. Sentían mi magia, un llamado a valorar lo viejo y amar lo nuevo, a cuidar del mundo en el que vivían.

Con mi manto de estrellas, yo los miraba desde lo alto con una sonrisa. Sabía que, aunque solo eran prendas de vestir, estaban llenas de algo muy especial. Y los niños, vistiendo mi ropa mágica, aprendían a amar y a cuidar su mundo, comprendiendo que cada pequeña cosa puede tener una nueva vida, un nuevo comienzo.

Y así, cada noche durante varios meses, seguí con mágica labor, llenando el mundo de niños con sueños coloridos, amor por la naturaleza y la esperanza de un mañana más brillante.

Proceso

La historia de Charco Kids es una historia de compromiso y creatividad. Desde 2021, esta marca española, protagonista de nuestra Colaboración 28, ha cautivado a muchas personas alrededor del mundo por sus diseños únicos, su enfoque artesanal y el compromiso con el medio ambiente. 

A través de Zoom, su fundadora —la argentina Dolo García Pinto— nos habla desde España sobre sus inicios en el mundo de la moda: “Comencé estudiando estilismo y producción. Siempre me intrigó esa área, aunque al principio no estaba segura sobre lo que realmente me atraía, si era el diseño, o si era trabajar con lo que ya existía, mezclar cosas”. 

Lo puso a prueba desde un inicio. Comenzó su carrera trabajando en la creación de escaparates para una marca, un rol que le permitió experimentar y perfeccionar su habilidad para combinar elementos. Posteriormente, experimentó en  la creación de joyas y tocados.

Sin embargo, fue con el nacimiento de su hija cuando se encontró con el deseo de embarcarse en la aventura del diseño. Aunque al principio parecía un reto lejano, se sumergió en él y descubrió que le encantaba. “Con la maternidad apareció la necesidad de diseñar, algo que parecía muy distante, pero terminó sucediendo y me encantó”, recuerda con una sonrisa.

Así surgió Charco Kids, la plataforma perfecta para manifestar su creatividad y su visión de la moda. En este proyecto, Dolo ha plasmado la idea de vivir en el espíritu del verano, con pausas, con momentos llenos de conciencia, de intuición y de conexión con la naturaleza. 

El nombre no es casualidad; porta en sí una filosofía y un recordatorio para adultos y niños por igual: «Hay una frase que me gusta mucho: ‘El niño deja de ser niño cuando esquiva el charco’. El niño libre ve un charco y su instinto es saltar dentro. Queremos recordar siempre que debemos saltar el charco, no evitarlo. Esto simboliza la importancia de mantener viva nuestra niñez, de permitirnos mojarnos y disfrutar».

Pero el nombre tiene una segunda interpretación, que refleja la experiencia personal de Dolo: «Nosotros los argentinos hablamos de ‘el otro lado del charco’ para referirnos a Europa, con el océano de por medio. Por tanto, Charco Kids también alude a esta conexión entre Europa y América, que es parte fundamental de mi historia personal y profesional.»

Al hablar sobre la inspiración, Dolo confiesa que la encuentra en su hija, “Me enseña a ver el mundo con ojos de niña y a valorar la curiosidad y la conexión con la naturaleza”, cuenta. 

Consciente de la sobreproducción y buscando un futuro mejor para su pequeña, Dolo también ha querido incorporar la sustentabilidad en sus procesos. “Voy creando como se va dando”, recuerda, “hacemos ediciones limitadas de determinados estampados. No tenemos sobreproducción”. De igual modo, comenzó a rescatar piezas vintage para darles una nueva vida a través de la página web de su firma.

Charco Kids también destaca por incorporar un enfoque artesanal en sus procesos. En algunas prendas, procesos como la esquila de la lana hasta el teñido con ingredientes naturales como yerba mate y repollo, son realizados artesanalmente. Para conseguirlo, Dolo trabaja en estrecha colaboración con una comunidad de artesanas en Jujuy, Argentina, una cooperativa que promueve el comercio justo y la preservación de tradiciones antiguas.

La visión de Charco encaja a la perfección con la filosofía de Loona, proyecto fundado por Sharon Drijanski pues ambas comparten la búsqueda de un futuro mejor para sus hijos y para el planeta. Sharon, emocionada por su próxima etapa como abuela, encontró en Charco Kids las prendas con las que querría vestir a su futura nieta y así surgió esta Colaboración.

Se trata de un proyecto enfocado en vestir a la generación del futuro, ofreciéndoles más que solamente ropa: una visión del mundo. Con piezas como estas, llenas de significado y responsabilidad ecológica, creemos que podemos alentarlos a crecer conscientes del impacto que pueden tener en el mundo, a ver la belleza en la sustentabilidad, a valorar la tradición y a apreciar el arte de la paciencia. 

De este modo, cada prenda es una semilla de conciencia ambiental que podemos plantar en los corazones de los más pequeño: ropa que viste a los niños del presente y que forma a los guardianes de nuestro futuro.

Colaboradores

CHARCO KIDS

Fundada en 2021 por la diseñadora Dolo García Pinto, Charco combina maternidad consciente con moda infantil. Para esta firma, los niños son verdaderos maestros que nos impulsan a vivir el presente de manera abierta, por ello presenta piezas únicas que promueven una vida sencilla que nos invita a disfrutar del presente. La ropa es diseñada y confeccionada en España y Argentina.

 

 

NURIA LAGARDE

Sus fotografías se presentan como historias breves: relatos que nunca cuentan todo lo que exponen y que siempre están abiertos a la interpretación. Creció entre ballenas y sal, en Baja California Sur, México. Estudió Historia del Arte en Casa Lamm y actualmente realiza su fotografía entre México y París. Además de sus proyectos personales, colabora para distintas revistas y en 2020 capturó las imágenes del libro “The Food of Oaxaca”, de la editorial neoyorquina Alfred A. Knopf.

Compra la colección

Charco Kids

·Ropa salvaje para niños libres.

·Fundada en 2021 por la diseñadora basada en Madrid -Dolo García Pinto, Charco encarna una mezcla de maternidad y moda infantil consciente.

·El objetivo de Charco es crear una comunidad centrada en la crianza lenta, adoptando una mentalidad de verano. Descalza y sin prisas.

·Aspirando desafiar los sistemas de creencias existentes y el ver a los niños como nuestros maestros, alentándonos a estar completamente presentes y abiertos de corazón.

·Las colecciones de Charco se definen por un estilo único, no sujeto a calendarios o reglas de moda.

·Charco es pausa, naturaleza y conciencia.

·Todas las piezas están diseñadas y fabricadas en España.

·Tejidos hechos en Argentina.