La naturaleza necesitaba buenas noticias entre tanto desastre y en 2025 han llegado por fin señales claras de esperanza. En un año cargado de retos climáticos y titulares alarmantes, el planeta también ha encontrado motivos para el optimismo. Avances históricos en la protección de los océanos, récords en energías renovables, la recuperación de grandes especies, el regreso de las lluvias a muchos humedales y nuevas leyes que fomentan un consumo responsable son pruebas de que el cambio avanza.




